Historia
Para entender cómo nace ONG Toki debemos remontarnos a 1992, cuando una niña de sólo 9 años llamada Mahani Teave dejó Rapa Nui, junto a su madre y hermana, para estudiar piano en Valdivia, con el desarraigo que ello significó.
Dejar Rapa Nui era la única opción posible si deseaba convertirse en pianista algún día, dado que no existían pianos ni personas que pudiesen enseñarle en la isla.
Tras años de estudio y preparación en Chile continental, Estados Unidos y Alemania, su esfuerzo, talento y determinación dieron frutos: Se había convertido en una de las pianistas más importantes del país, la primera de Rapa Nui y ya era reconocida en la escena mundial.
Pese a ello, siempre sintió que tenía una deuda pendiente y debía ayudar a que otros niños, que amaban la música tanto como ella, no tuvieran que dejar su tierra para estudiar por la falta de instrumentos y docentes.
En 2008 Mahani dio una entrevista donde exponía que aún no existía un piano en la isla. ¡16 años después, y todo seguía igual! Dicho testimonio captó la atención de las filántropas Lily Urdinola y Lily Lanz, quienes junto al entonces representante de Mahani, Manuel Ahumada, consiguieron en el marco de una gira de Mahani, junto al renombrado pianista Roberto Bravo, la donación de los dos primeros pianos para la isla con la Fundación Itaú. A esto se sumó el aporte del entonces Consejo de la Cultura y de la Corporación Cultural de Rapa Nui, que permitieron llevar a la primera profesora de piano en la historia y con esto, dar inicio a las primeras clases de dicho instrumento en Rapa Nui en 2012.
Casi en paralelo, Mahani y un grupo heterogéneo de jóvenes rapa nui, se unieron para impulsar el desarrollo de grandes temas que consideraban urgentes para la ínsula: La educación musical, la protección del patrimonio ancestral, el rescate social y la preservación del medio ambiente.
Este grupo de jóvenes había dejado la isla a sus 17-18 años para asistir a la universidad y convertirse en profesionales. Ahora, deseaban aportar a la isla con su visión y conocimiento adquirido, buscando generar oportunidades y cambios desde la sociedad civil.
Fue así como en 2013 se unieron para fundar ONG Toki Rapa Nui, siendo la primera acción concreta tomar bajo el alero de la organización el curso de piano y violín-que recientemente se había incorporado-. Estas cátedras se convertirían pronto en el puntapié para la Escuela de Música y las Artes.
Con el tiempo, la incipiente escuela sumó clases de cello y ukelele, y aunque el proyecto seguía creciendo, no lo podía hacer en plenitud, dado que no contábamos con un espacio propio para congregar todas las disciplinas. Las clases seguían realizándose en espacios comunitarios prestados.
Esta edificación, totalmente autosustentable y construida con materiales de desecho, fue diseñada por el destacado arquitecto Michael Reynolds, y levantado gracias a un Crowdfunding; a Entel; al trabajo de Desafío Levantemos Chile; y a más de mil voluntarios que apoyaron este proceso durante los dos años que duró. La construcción fue liderada por Enrique, ingeniero en construcción.
Años después y ante el crecimiento de nuestra escuela, nos vimos en la necesidad de construir el Mārae, nuestro espacio de encuentro y trabajo con la comunidad, además de sala de conciertos.
Más de 12 años después de la creación de ONG Toki, nos sentimos orgullosos de haber gestado acciones de alto impacto para la comunidad y ser uno de los más grandes actores de la sociedad civil en materia educacional.
